TECHO, proyecto Xalostoc4 min read

Hay quien manda luz, aunque hay pocos que hacen hasta lo imposible para que llegue… y me tocó ser testigo del último paso de una increíble serie de eventos para que esto sucediera.

Cada asentamiento irregular en el que TECHO trabaja tiene su propia problemática y aunque muchas pueden ser atacadas con soluciones previamente usadas, hay ocasiones en las que no. Y ese es el caso de Xalostoc.

Xalostoc

Durante los años 80, alrededor de las vías del tren cerca del río de los Remedios, en la frontera entre el Distrito Federal y el Estado de México, empezó a crecer una comunidad completamente al margen de cualquier infraestructura. Rodeado de vías de tren aún en funcionamiento, sin agua corriente, drenaje o luz eléctrica, este asentamiento aún existe y hasta hace unos años esta comunidad fue completamente invisible para cualquier autoridad. Fue hasta hace unos años que TECHO empezó a trabajar en el lugar con sus procedimientos habituales: investigación, diagnóstico y evaluaciones sociales; siempre en conjunto con los habitantes de la comunidad.

Pero las restricciones geográficas de esta comunidad impidieron que el proyecto eje de la intervención de TECHO fuera la reconstrucción de vivienda –programa estrella y distintivo de esta ONG– para enfocarse en mejorar la infraestructura de la zona. El proceso de trabajo de TECHO arrojó que uno de los indicadores más alarmantes era la sensación de inseguridad en la zona, por lo que lograron diseñar y ejecutar un programa piloto en México de luminarias en la vía pública, programa que ayer culminó el último paso del proceso con éxito: la colocación, en conjunto con los habitantes de la zona, de diez luminarias públicas alimentadas con energía solar a lo largo de la zona donde antes la única luz durante la noche eran las estrellas (esto, en el Estado de México, es un chiste que se cuenta solo).

Diciembre 15

“Empezamos a las 9[am] y no nos vamos hasta que no instalemos la última luminaria” era, en pocas palabras, el plan del día.

Varios meses de planeación, organización, trámites y logística terminan hoy con la instalación de las lámparas. Y tenía que ser hoy. El trabajo se hace en equipo, siempre. La mano de obra de todo proyecto involucra a voluntarios por parte de TECHO y los habitantes de la comunidad que colaboran en cada paso del proceso. Todos jalan parejo.

El orden del día era…

Terminar de recolectar las aportaciones. Como parte importante de cada proyecto, los vecinos cubren un pequeño porcentaje del costo total de cada mejora, ya sea vivienda o infraestructura, al final, los resultados de cada jornada son de ellos y para ellos.

Revisar que los postes y zapatas estuvieran en perfectas condiciones.

Colocar cada poste junto a su respectiva zapata, colocada hace un par de semanas.

Instalar las luminarias. Las primeras luminarias fueron instaladas y montadas con instrucciones y asesoría de los técnicos, las siguientes ya fueron instaladas exclusivamente por la gente de TECHO y los vecinos de la zona. Diez luminarias. Mucha luz.

Levantar los postes con las luminarias instaladas y listo…

y la luz llegó a Xalostoc.

Plano del proyecto Xalostoc

El rectángulo en la parte inferior representa el asentamiento. Las líneas rojas son vías de tren en uso. El área azul a la izquierda de la imagen es el centro de juegos y área comunitaria. Los círculos amarillos son las áreas (aproximadas) que iluminan las nuevas farolas.

Datos técnicos

Cada luminaria carga por completo con sólo 4 horas de luz solar y puede proveer hasta 30 horas de luz. Se activan y desactivan inteligentemente cuando la luz ambiental lo requiere e iluminan un radio de 13 metros.

Fotos para ONG’s

Esta cobertura es parte del programa Fotos Gratis Para ONGs. Si conoces a alguna ONG que necesite de levantamiento de material fotográfico, pásale esta liga.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *