Disclaimer

Sin contar el peso de la mochila en sí, 9kg de equipo fotográfico es lo que llevé a Alaska. Excepto un lente (un viejo pero fiel Sigma 24mm ƒ/2.8), como desde hace más de 10 años, todo mi equipo fotográfico es Canon.

Sabíamos que las condiciones en las que íbamos a estar trabajando serían muy rudas. Creí que sólo llegaríamos a -35° cuando en realidad oficialmente llegamos a -44°C, extraoficialmente calculamos que le pegamos a -50°C en algún punto cerca del Denali Park. Esas temperaturas afectan siempre el funcionamiento de las cámaras. El chiste es saber cómo y estar preparado.

Llevaba una segunda cámara como repuesto (mi adorada EOS 60D), para cuando la principal dejara de funcionar –que lo daba casi por hecho–, no quedarme varado. Spoiler: nunca la usé.

Aunque teníamos algo de experiencia en la nieve, estudiamos de todas partes, preguntamos a cuanto fotógrafo con experiencia nos topáramos. Pero, como siempre: una cosa es la teoría y otra la práctica. Nos tocaría ir probando día a día. Hace unos años en Ushuaia, a temperaturas mucho más cálidas que estas (sólo alrededor de -15°C) la batería de mi entonces 400XTi dejó de funcionar en el peor momento. Con 75% de carga, en 15 minutos bajó a 5% y luego se apagó. Tenía que sacarla e intentar calentarla frotándola o prendiéndole un encendedor (literal) para que recuperara algo de carga. Así pude tomar esta foto del faro del fin del mundo. Aprendí la lección. Algo similar me pasó en NYC un par de años después, pero allí ya llevaba batería con carga completa en la bolsa del pantalón1.

fin del mundo

Los 9kg se repartían entre 2 cámaras, varios lentes, 4 baterías (las dos cámaras usan el mismo modelo) y un chingo de chingaderitas, muchas bajo el archivo de “espero no necesitarlo pero más vale que se aviente el viaje en balde a que lo necesite en serio…“, como toallas muy absorbentes, cargador, bolsas ziplock (grandes)2, brochas, sobres de gel en silicona3, caps para cuerpo y lente extra, mosquetones, correas, tripié4

Y como siempre: todo va de maravilla, hasta que de repente… no. Y a mí me pasó cuando me bajé rápido a tomar unas fotos al lado de la carretera: tomé la cámara sin correa y el estuche con otro lente. Dos disparos. Cambiar de lente. Abrir el estuche. Quitar el lente puesto. Guardarlo. Sacar el otro lente. Y… ¡PUM! Suelo. La cámara cayó boca-abajo sin tapa ni lente puestos sobre un banco de nieve. Se hundió la mitad y cuando la saqué, traía lo equivalente a una bola de nieve entre el espejo y el sensor… 😱😰. Corrí al coche, saqué todo: toallas, brocha, sobres de gel y aún afuera del coche (no quería que el calor dentro del coche derritiera la nieve y entonces sí…) sobre el cofre primero le quité la pila y me puse en chinga a quitar lo que más pudiera de nieve, siempre con la apertura hacia abajo (cualquier ayuda era buena, incluso lo que pudiera caer por gravedad). Ya cuando consideré que el cuerpo estaba limpio y seco por adentro, metí el sobre de gel y tapé con uno de los caps extras y la metí en una Ziploc (ver TIP #2). Fueron dos horas muy largas. Llegando a Healy saqué la cámara jurando que era sólo para darle honrosa pero oficial sepultura. Le puse la batería. Switch to ON. Tirirí. Hasta podría jurar que le escuché “¡qué pedo wey! ¿por qué te tardaste tanto?“. Y, literalmente, como si nada hubiera pasado. Disparé sobre claros, disparé sobre oscuros, con lente, sin lente. Revisé los RAWS y no había ni una sola marca en el sensor. No vaciaba la batería en 1 minutos (común síntoma de falso contacto o corto circuito). Durante algunas horas anduve con la segunda cámara a la mano por si acaso, pero nunca la necesité. Como si nada. En serio, como si nada.

Un par de días después tuve que entrar corriendo sin tiempo a guardar la cámara y un minuto después, con el lente puesto, estaba entre congelada y totalmente empapada… otro spoiler: funcionaba como si nada.

Llegamos a estar más de 4 horas a -43° con las cámaras sin cubierta alguna y no dijeron ni pío.

Para las 4000 fotos que tomé en los 20 días en Alaska, sólo usé 5 cargas de batería y jamás se descargaron a una velocidad que notara diferente. Las baterías que iba cambiando era porque les tocaba el cambio como si estuviera en Acapulco. Nunca sentí un desgaste de carga más o menos rápido. Contra toda precaución y expectativa: impresionante.

De mi padre en el rancho, aprendí que como tratabas a tu caballo, te trata de regreso. Y sí. Muy rara vez la traigo sin correa (excepto en long exposures5), el que se me cayera fue un accidente, de hecho creo que es la primera vez que se me cae una cámara (sorry Chivigón, también Canon y también como si nada). Compré alguna vez un lente a muy buen precio con un golpe muy evidente en el anillo exterior pero que funciona como si nada. No sé si aguanten un trailer (no lo probaré), pero si siguen así, seguiré usando Canon para mis viajes, así alguno me lleve al fin del mundo.

Aurora Borealis by alberto alcocer on 500px.com

TIPS para fotografía en climas muy fríos

  1. Si no conoces cómo se comportan las baterías de tu cámara en el frío (abajo de 0°), llévalas en la bolsa de tu pantalón o camisa para mantenerlas tibias y no pierdan carga (aunque la cámara esté apagada).
  2. Seguro te has fijado que cuando hace mucho frío y súbitamente cambias a un lugar caliente, se condensa la humedad sobre diferentes superficies. Bueno, a mí me pasa siempre con mis anteojos y siempre, siempre pasa con el equipo: cuerpos y lentes. Si estás a menos de -5°C y vas a entrar a un climatizado, antes de entrar mete, tanto el cuerpo de la cámara como los lentes que estén a la intemperie (los que estén muy fríos) a una(s) bolsa(s) Ziploc y sácales el aire; dejándolas selladas al vacío, cuando entres a un lugar cálido, la condensación se hará por afuera de la bolsa y no sobre el equipo.
  3. ¿Ubicas esos sobrecitos que vienen en los empaques de mochilas, portafolios o incluso equipo electrónico nuevo? ¡Nunca los tires! Sirven para absorber la humedad de lo que lo que lo contenga.
  4. Si vas a estar en un lugar con mucho frío, traerás guantes (y si no lo consideras aún: dalo por hecho). Planea llevar un tripié que sea fácilmente operable aún con guantes que te dejen manos de oso puestos. Practica.
  5. Esto no es exclusivo para el frío, pero si vas a tomar fotos con tripié, por ejemplo long exposures procura que no tenga la correa puesta, esto evitará que se mueva por el viento, o se atore con algo y mueva el cuadro, mandando al diablo tu disparo.
  6. Cómo saber si una batería Canon tiene carga o no:

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Disclaimer

Para este viaje, Canon Mexicana me hizo el favor de prestarme un lente increíblemente útil para este tipo de viajes, el gran Canon EF 24-70 ƒ/2.8L II USM y por eso les estoy profundamente agradecido. Pero el desempeño de los equipos del que se habla en este artículo habla increíblemente bien por sí solo.

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