No recordaba que tantas mariposas volaran por la zona. Llovió buena parte de la tarde anterior y durante la noche arreció casi hasta el amanecer. Ese domingo desperté temprano y salí al portal, café y libro en mano, y fue entonces cuando lo vi: diferentes tipos de mariposas volaban sin ruta aparente entre el jardín y los árboles frutales. Al principio parecía que volaban perdidas, una por acá, otra por allá; hasta que no eran tan esporádicas. Tomé la cámara y empecé a seguir –cuanto pudiera– a la primera que tuve enfrente, pero se elevó y se posó en un pino mucho más alto de lo que mi cámara y yo alcanzáramos. Regresé a donde empecé y apareció, por el mismo lado otra mariposa, que tras unos metros hizo lo mismo: se elevó. Sospechando cierto patrón, caminé en sentido contrario de donde venían apareciendo y llegué a la zona de árboles frutales (que no se ve desde el portal) y entonces vi cientos de mariposas revoloteando. Empecé a disparar, pero sus movimientos eran muy rápidos (muy difíciles de afocar rápido, más si estás tirando con f/2.8 que el foco tiene que ser exacto). Fue cuando el patrón se hizo evidente: desde los árboles unas se iban hacia los pinos, pero otra parte se iban hacia un arbusto en flor del otro lado del jardín. Me senté cerca por un rato, entre yerba alta –había llovido, repito y los insectos estaban por todos lados, las ronchas en las piernas lo atestiguan– y esperé.

Y allí apareció…

The lonely feast by alberto alcocer on 500px.com


200mm ƒ/2.8 1/320s ISO 160

Aunque en algún momento creí que podría ser una Monarca, esta guía de diversidad de mariposas (en México) [PDF] me ayudó a ver que es una [sc.] Agraulis Vainillae

2 Comments

  1. 🙂

    te seguí en el jardín!

  2. Pingback: Somos nuestros árboles – b3co

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