Es verdaderamente difícil retratar fidedignamente la profundidad de un color tan potente como el verde que cubre la selva amazónica; cualquier tono de este color que viva en el imaginario colectivo palidece junto a la infinidad de potentes tonalidades de verde que nacen de este universo natural y todo lo que bajo su sombra florece.
Ningún lugar en el mundo compite con la biodiversidad alrededor del río más grande y caudaloso que hay en en el planeta. Hogar de más de una tercera parte de todas las especies conocidas, la cuenca del Amazonas y su bosque tropical forman lo que algunos llaman "el pulmón del planeta".

Y es así; el Amazonas inhala, el Amazonas exhala.
«El gran pariente del mar»
Creciente y Vaciante son las dos únicas estaciones que año con año suceden en esta región. Y aunque están acotadas en el calendario, nunca son exactas; dependen directamente de las lluvias que bañan cada punto de la cuenca "y recientemente han sido muy impuntuales", se lamentaba un habitante de Tibi, una comunidad local cerca de Nauta, al norte del Perú. Es crucial entender esta dinámica, pues es alrededor de estas estaciones que todo gira en esta región; las corrientes cambian, las temperaturas aumentan, los mamíferos buscan aparearse, las plantas florecen, el comercio entre localidades se adecúa, los barcos zarpan de este o aquel muelle, la economía se acelera, las aves migratorias llegan o se van y el río –creciendo o vaciándose– traza sus orillas, desde donde todo lo anterior sucederá por esta temporada.
La intrincada historia de las diferentes culturas que esta cuenca ha albergado por milenios, se teje principalmente a través de su cauce y nos deja uno de los lenguajes precolombinos más ricos y extendidos de sudamérica. De la familia de lenguas Tupí-Guarani llegan al español palabras como jaguar, tucán o piraña. Algunos de estos pueblos se referían al Amazonas como "paraná guasú" que se traduce como "el gran pariente del mar", nombre que en la actualidad comparte con el río argentino.
Una forma de dimensionar la magnitud de este río y sus afluentes es dándonos cuenta que tanto el agua que corre por el río Urubamba cruzando el valle sagrado de los incas, cerca de Cusco, como el agua del deshielo del volcán Cotopaxi, al sur de Quito a más de 1,500 kilómetros de distancia, se encontrarán en algún punto al norte de Iquitos para, juntas, convertirse en corriente del Amazonas. Por su cauce corre una quinta parte de toda el agua dulce (en estado líquido) del planeta.

Y entonces surge la pregunta: tomando en cuenta su longitud, los ocho países que su cuenca toca... ¿cuál es la mejor forma de conocer el Amazonas? Y aunque posiblemente sea una respuesta inesperada, Perú es una opción espectacular.
Iquitos
La ciudad de Iquitos en el departamento de Loreto al noreste del país, es el centro de operaciones y logística para el Amazonas peruano. Rodeada por una intrincada red fluvial, esta ciudad es, para efectos prácticos, una isla que se comunica con el resto del país sólo mediante vías aérea y fluvial, haciéndola una de las ciudades más grandes del mundo sin conexión por vía terrestre.

La oferta turística que la región ofrece para conocer el río a profundidad es vasta; albergues en lo profundo de la selva, tours guiados desde las comunidades locales, paseos en diferentes tipos de embarcaciones por horas o días, pero de entre todo el catálogo son los cruceros de río que Aqua Expeditions ofrece la opción que cautiva con sólo conocerla.
El Aqua Nera
Diseñado y armado expresamente para ofrecer lujo y comodidad navegando estas aparentemente tranquilas, pero engañosas aguas fluviales. El Aqua Nera inició operaciones a mediados del 2021 para efectuar recorridos alrededor de Iquitos.

El diseño interior, a cargo de Noor Design, exclusiva firma Vietnamita, sorprende a cualquier visitante, por su lujo y practicidad. Si no es por el leve pero continuo vaivén y ver el pasar de la selva a través de sus ventanas, el pasajero no creería que está en un barco.



Con tres cubiertas y todos los servicios que pudiera tener el más exclusivo hotel, el Aqua Nera tiene capacidad para hospedar a 40 pasajeros en 20 camarotes, en donde el ventanal de piso a techo en cada uno de ellos, hace que el mismo Amazonas siendo navegado sea la corona de la decoración.
Las excursiones

El día a bordo del Aqua Nera comienza poco después del alba, la primera excursión de la jornada, antes del desayuno, tiene una riqueza especial: es la hora en la que sucede el cambio de guardia en la selva. Aves y mamíferos entran o salen de sus guaridas y madrigueras presentando un desfile de avistamientos simplemente majestuoso.

Para las expediciones, desde el barco acoderado, abordamos botes rápidos y muy maniobrables –skiffs– con capacidad para 12 pasajeros, en donde el guía –un profesional del lugar y del oficio– junto con un experimentado timonel, nos adentramos por canales mucho más pequeños, donde la naturaleza sucede, literalmente, a sólo unos metros de distancia.

Alrededor del medio día, la segunda expedición es más práctica o social; la actividad se contiene entre los pasajeros como puede ser la pesca de pirañas, la visita a alguna de las comunidades de la zona, remar en canoas típicas o, en algún punto que sea de todas formas seguro, para los que quisimos, nadar un rato en el río.
Antes de acabar el día, con el sol cerca del horizonte, hay una tercera y última excursión que aprovecha el cambio de luz y lo más notable –que no hayamos visto– de los alrededores. Desde ir a buscar capibaras o adentrarnos a pié a cierta reserva local, protegida por los habitantes de la zona, para conocer el árbol que camina (no camina exactamente, sino que se puede desplazar unos centímetros debido a que sus raíces están, en parte, por encima de la tierra), o la victoria amazónica, la planta con la hoja más grande del mundo, llegando a medir más de 3 metros de diámetro.

Jamás olvidaré el concierto lumínico –también, imposible de fotografiar– que fue el continuo destello de luciérnagas sobre los árboles durante el regreso tras el ocaso, por el río Yanayacu al Aqua Nera, anclado al este de la isla Yarapana.
Una característica crucial de quien vive a fondo la región es algo que parece sencillo pero termina haciendo una diferencia digna de mencionar: conocer bien el ciclo diario de los mosquitos hace que se puedan evitar casi en su totalidad. La organización por parte del staff es tal, que a la hora de mayor actividad de éstos, todos los viajeros estábamos cenando en el comedor perfectamente sellado o en botes rápidos a buena velocidad, evitando su zumbido –y posterior picadura.
A la mesa


En el Aqua Nera no se escatima absolutamente nada en la mesa. Los tres tiempos del menú de comida y cena diarias, así como sus respectivos maridajes son cuidadosamente diseñados haciendo gala de una profunda inspiración local y ejecutados con una maestría única. Siempre hay opciones para cualquier tipo de restricción alimenticia, así como platos menos complejos para niños.

Cierre
Navegar por los canales, caminar por estas veredas rodeados del más profundo y sobrecogedor tono de verde, con un guía que le quita —momentáneamente— lo complejo a la excursión, es una experiencia profundamente inspiradora.
Artículo publicado en Aire de Aeroméxico, Mayo 2024. No me han pagado.