Con nieve y sin chamarra3 min read

El sábado en el bar, cierto cigarro -no identificado- tuvo a bien apagarse en mi chamarra, mi única pinche chamarra, dejándole un agujero no despreciable al final de la manga y con ello cierto marcado encabronamiento por mi parte. Pero bueno, seguía calentando.

El problema es que hoy una serie de acontecimientos climatológicos y mediáticos (i.e. que el wey del tiempo dijera que NO iba a nevar hasta, probablemente, el fin de semana) además de la decisión de salir sin chamarra, provocaron la primera nevada de la temporada en Madrid (y la primera que me toca ver en vivo). Estábamos fumando (con un frío de su puta madre) cuando de repente me dice la locombiana «mira! está nevando!». A pesar de lo chicos y contados que eran los copos de nieve era una nevada con todas las de la ley.

Enfrente de puro local no quise sacar el penacho juntando bolas de nieve (que me hubiera tardado horas en conseguir una sola) para aventárselas al primer infeliz que viera. Pero bueno, muy discretamente y sólo para mis adentros, me emocioné. Tal emoción hubiera durado un poco más a no ser que en serio me estaba hiper-congelando, pues sólo traía un triste suéter, por lo que regresé al escritorio.

Este histórico acontecimiento (la nieve), junto con el trágico suceso del cigarro volador, hizo darme cuenta de algo terrible: tenía que ir a comprar una chamarra nueva! Pues, ¿qué dirían de mi educación si llego con una chamarra agujerada al trabajo? El problema es que no hay nada en el mundo que odie más que entrar a una pinche tienda de ropa, ya sea para comprarme ropa o acompañar a alguien. Lo odio, lo detesto, me asfixia el olor a etiquetas, me da claustrofobia, me marean los colores, me pierdo, me acosan espejos, me atacan los ganchos (bueno, a lo mejor esto último ya puede ser delirio)… Pues allá vamos.

Lo intenté. Lo juro. En serio lo intenté, entré a la primera tienda que vi de ropa, con el dinero en la mano, tragando saliva lentamente, con el firme propósito de comprarme una chamarra para ir a la oficina y evitar que mi educación fuera cuestionada… No lo logré. A los 5 minutos estaba fuera, creo que ni alcancé a ver las últimas que la señorita me estaba señalando.

Creo que extraño La Comer® pues por lo menos me podía hacer pendejo a mi mismo diciéndome que iba por chelas y casualmente podría pasar al lado de las chamarras, y cuando me sintiera agobiado, abrir una o dos chelas (con meros fines sedantes) y a volver a intentarlo, así seguro salgo con chamarra (a lo mejor de flores hawaianas o con una colcha creyendo que es una chamarra) pero saldría con algo para el frío.

Ni modo, mientras veo cómo chingados arreglo esto, iré a trabajar con el bújero del cigarro, que viéndolo bien… si no te fijas, no se nota. Al fin, se honrará una herida de batalla, que por cierto, fue batalla ganada.

13 thoughts on “Con nieve y sin chamarra”

  1. si hay pantalones nuevos con “bújeros” podrías inventar que es una chamarra nueva con “bújeros”. Es más, hazle otro pa´que quede simétrico.
    Espero este fin de semana no neve si no no sé como voy a disfrutar de Madríiiii

  2. ¿Ya está nevando por allá?… por acá aún estamos tranquilos, únicamente fuertes vientos.
    Ojalá -espero no sea tan grave- que haya nieve aquí en Toulouse. Si bien podría significar mucho frío, me encantaría también arrojarle a más de uno, una pinche bola de nieve.
    Saludos

  3. Mi querido caballero… no se le olvide que también tiene que comprar guantes (más si quiere coger nieve), bufanda y algo para los piés… la lista de compras está larga… me presento voluntaria para acompañarte de compras y ver tu cara de agobio.

  4. @paola: qué gusto verte de nuevo por aca!
    @ceronne: pues ya ves, el wey del pronóstico del tiempo dijo que si nevaba, tons no creo 😛
    @Gerardo: jajajaja, si además de hacer monitos de nieve 😛 saludos por alla!
    @Cristina: si, ya ni me digas, porque en serio no quiero entrar a ninguna tienda de ropa, a menos que vendan chelas, o llevemos las nuestras 😀

  5. hombre, si quieres yo te la voy a comprar!!
    yo entro y salgo de tiendas sin el menor empacho paisa : P
    oye, pues es que cuando alguien en bcn me dice que tiene frío… NO LE CREO!. cuando yo aquí (milán) estoy a apenas 5°C y estamos “templaditos”. el viernes, cruzando los alpes yendo para vaduz, nos bajamos a ver qué bonito, y la temperatura era de -10°, nieve incluída, claro… un día de estos también nos neva. menos mal trabajo cerca de mi casa y ya no tengo que tomar el metro, cuando neva se convierte en una tragedia (no sé por qué, si el metro es subterráneo!).
    lo malo es que no puedo decir que no puedo ir a trabajar por la nieve!.. chingao!. nada es perfecto.

  6. Solo continuar con lo que dijo Cristina: sí compra guantes, pero revisa bien que sean impermeables; si no, hacer bolas (o muñecos) de nieve va a ser muy divertido, pero lo vas a sufrir por horas… te lo digo por experiencia :S

  7. si compras guantes ponle algo para amarrarlos a tus mangas 😛 … asi como para los bebés. Yo ya llevo VAAAARIOS pares de guantes perdidos o con guantes “divorciados”

  8. Hombre, pues vayase acostumbrando a las especialidades españolas, tienes que aguantar entrar a comprarte cosas(chamarra, guantes, bufanda, botas, etc) si no quieres visitar de manera gacha a los docs…
    comparto tu dolor, a mi tambien me cuesta un buen comprarme ropa, de hecho por eso uso casi solo puras playeras y casi todas han sido compradas en la web. Tal vez algo asi puedas intentar.

  9. Pónle a tu chamarra una “pegatina” (calcomanía) y ni quién se de cuenta :p
    Añade a tu carrito ropa interior térmica, no pesa y te mantiene seco 😉

  10. Que chido que te toco tu primera nevada mi buen, pero en cuanto a la chamara… me cago de la risa xD
    Por que no te tomas unas chelitas y vas a comprar la bendita chamarra?, ya sedado vale gorro!!!
    Saludos desde el soleado estado de Veracruz 😛

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