Lluvia en la ciudad (1 min read)

Con esto de las recientes y repentinas lluvias en la Ciudad de México, aguas, parece fácil demostrar que además de lo cafres que somos, la presencia de agua disminuye drásticamente la inteligencia de las presonas, o dicho matemáticamente: la inteligencia de los conductores es inversamente proporcional a la cantidad de agua en el ambiente. Como se puede ver claramente aqui o aqui.

Hoy que salí después que bajara el tráfico (singularmente pesado en esta ocasión), estaba lloviendo de forma leve pero constante; iba por Rio Tiber (que se convierte en Salamanca después del Ángel), y a la hora de tomar la glorieta del Ángel, un wey que me iba rebasando por la derecha se le fué el coche y terminó casi embarrándose contra la banqueta (donde se estacionan las ambulancias y demás), 100 metros adelante, en el cruce con Av. Chapultepec, me encontré con un tsuru (y no, me cercioré que no era uno blanco muy conocido) que se acababa de trompear y había quedado en sentido contrario en el carril central!

En fin, hablando en serio, las grandes cantidades de basura en esta ciudad, aunado al singular estado del pavimento en la mayor parte de la ciudad hacen que con la lluvia se vuelva demasiado resbaloso. Ni qué decir de Insurgentes y/o Periférico, donde la tierra de las obras dejan una terracería de los mil demonios.

El mejor de los fines de semana para todos, yo me restiro a Leondres a la graduación de mi carnal, me ganó el cabrón!! ¡Qué gusto!

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