Y estos weyes se abocaron a facilitarle esa respuesta a quien visitara su espacio en la condesa. A cada quien, porque es una cuestión personal.

Para empezar esta historia desde el principio -porque esto es una historia-, desde el verdadero principio, deberíamos hacer arqueología alrededor de unas baquetas, una idea llamada bandastic, un LP cuya portada es el dibujo de una morra sin pelo y el crecimiento que protagonizó un chavito del norte de la ciudad jugando en ligas que pronto dejaron de quedarle grandes.
Pero demos esto por sentado.
Muchos años de conversaciones derivaron en una frase: "Traigo algo con la música, flaco. Un proyecto raro. Otra vez, pero algo diferente" me dijo lulo, recuerdo, por allí del 2024 (¿o fue '23?). Y entre idas y venidas. Experimentos. Rothko interpretado. Investigación a fondo. LPs. Bulbos. Bocinas malas. Bocinas raras. Bocinas buenas. Más LPs. Extractores de aire. Cafés entre paredes de madera. Intentos infructuosos. De entre todo esto, nació sona (en minúsculas a propósito).
Técnicamente es una sala de escucha de alta fidelidad en la condesa. Pero en realidad a cada quien le puede sentar de forma diferente. Digamos que es un lugar de encuentro alrededor de la intensión de escuchar a profundidad.
La experiencia
Para gustos, los colores estilos musicales. Y aquí es donde la experiencia empieza. Desde Juan Gabriel en Bellas Artes, el Nervio del Volcán, A Love Supreme, de Coltrane, Re de Café Tacvba, LATIN MAFIA, Nirvana, Radiohead, pasando por Fey, Enjambre, Zoe... la lista es increíble e increíblemente variada.
Compras tu boleto por adelantado, los lugares son pocos y muy codiciados.


El espacio abraza la sala de escucha. Hay un afuera aún adentro de sona; un espacio de encuentro, ya sea alrededor de la barra de café (el local ofrece café Libertario), a lo largo de una pequeña biblioteca o recorriendo la exposición que cuelga de sus paredes, colaboración con LTRL.


Las reglas para entrar a la sala son claras: sin zapatos, sin teléfono y sin bebidas, venimos a escuchar. "Deja afuera cualquier cosa que te pueda distraer". A cambio te ofrecen mantas y cobijas, cojines y, opcionalmente, antifaces para bloquear toda distracción visual por completo.
Y entonces la puerta de la sala se abre.
Una nota técnica
Hay dos principales familias de sistemas de audio profesionales involucrados aquí: Alta fidelidad (hi-fi) y Dolby Atmos certificado.
Para el Hi Fi, un amplificador de bulbos alimenta dos bocinas OJAS, obras de arte que, en estéreo, comparten con la sala hasta el más mínimo sonido de la grabación. Para aprovechar este sonido hoy en día sólo es necesario que la grabación original haya sido levantada buena calidad en dos canales (izquierdo y derecho) y, sobresimplificándolo un chingo, poco más.
Para el Dolby Atmos se requiere un completo despliegue de ingeniería antes, durante y después de la grabación de cualquier track y otro tanto durante la escucha. Este sistema está diseñado para que, con 13 líneas de audio en cualquier sala, el espectador sea envuelto completamente por el sonido.
Y en sona, dependiendo lo que se vaya a proyectar, hay uno u otro.
Como nota personal: aunque Dolby es más moderno y superior en muchos sentidos, para una grabación musical prefiero un buen Hi-Fi como este (o el de mi querido francés/115 en las lomas). Soy escucha, no partícipe. Para grabaciones de naturaleza o una experiencia teatral la cosa puede cambiar.
Nosotros empezamos con Buena Vista Social Club, grabado en medio de varios factores accidentales en 1997 volviéndose un hito inmediatamente.
Tomas tu lugar, sólo hay 20. Te acomodas, y aunque los lugares son sobre una alfombra en el suelo, el espacio, la frescura del aire y utensilios que te facilitan hacen muy fácil estar cómodo por el tiempo de la función.
Las luces bajan de intensidad y una grabación, después de repasar las reglas básicas, te da un contexto histórico, artístico y social lo que vas a escuchar.
Y ahora sí: Play.
Lo que sigue en mi caso fue tan personal y profundo, que me lo ahorro en esta líneas, pero sí puedo decir que llegó a algo, no tan inesperado pero sí impresionante: paz. Y quienes vivimos en esta H. ciudad sabemos que no es necesariamente fácil encontrarla en sus inmediaciones.
Acabando la sesión, continuando una conversación que tengo con lulo desde hace años, nos invitó a escuchar una pieza más en el estudio. Las lágrimas mientras escuchábamos parte de Hamnet, de Max Richter, son algo que sí no vi venir. Gracias.
Lo que sigue
Este es un proyecto nuevo y aunque existan muchas salas de escucha en el mundo, tiene toques, políticas y una oferta bastante única, por lo que afinar al 100% la operación de este lugar es la prioridad al corto plazo.
Pero los planes están en la mesa y poco a poco irán viendo la luz como proyectos en forma; otra sala cerca, una o dos locaciones diferentes, probar tecnología diferente...

Ligas
- Calendario
- Membresías
- Location: Cuernavaca 134, La Condesa, CDMX

Las fotos
Todas estas fotos fueron tomadas con la Sigma BF y el 20mm f/2 montura L de Sigma.
