Artículo publicado en la edición de marzo de Audi Magazine México. Ver disclaimer a la sección de publicaciones.

Texto: Katia Contreras y Alberto Alcocer
Foos: Alberto Alcocer

El SUV más compacto y expresivo de Audi hace difícil distinguir un viaje de trabajo de una escapada de placer.

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Tres días a bordo del Q3 conduciendo por espectaculares caminos fueron suficientes para corroborar la certeza de que la firma alemana fabrica autos que parecen hechos a la medida para México y sus particularidades. Sin importar si las vías son de asfalto, empedrado o terracería, la ruta que hay por delante será una placentera e inolvidable aventura.

No nos fue difícil decidir el rumbo: el corazón de Michoacán sería. Además de asombrosos paisajes y exquisita gastronomía típica, posee una característica que comparte a tal grado con pocos lugares: su historia y tradición desbordan a cada paso. Llegaríamos a Pátzcuaro, que hace honor a su significado de “la puerta del cielo”, y desde allí recorreríamos la meseta purépecha, siendo testigos de su gran legado natural.

Cuado por fin tomamos carretera era momento de poner a prueba el primer auto de combustieble diesel que manejamos en México. Hemos de decir que los 177 caballos de fuerza se hacen evidentes en cuanto se pisa el acelerador. Con el modo Dynamic encendido, alcanzamos los 190 kilómetros por hora en pocos segundos.

El compacto y eficiente SUV nos hizo llegar a Pátzcuaro antes de lo planeado, y en seguida partimos a recorrer el Pueblo Mágico bajo la última luz del día.

La plazo Vasco de Quiroga rodeada por las figuras de caña de maíz y madera de copalillo, los telares de manta y otras artesanías típicas de la región, además de sus pequeñas calles empedradas cubiertas por el colorido papel picado y los músicos tocando desde los portales, crean una atmósfera fascinante y completamente cautivadora.

A la mañana siguiente, ya nos esperaba el maestro Ignacio Punzón en Santa Clara del Cobre, orgulloso de mostrarnos el antiguo arte de la tradicional fundiciion del metal, tal cual lo aprendió de sus padres. El maestro ya entrado en años, nos dijo a modo de confesión: “A veces tengo que usar un ventilador, pues ya no hay fonoeros. ¡Ah, pero ni alcohol le pongo al carbón!, lo prendo con ocote y paciencia”, defendiendo su sagrado oficio.

Mientras observábamos el ceremonial proceso se sentía el fresco de los guresos muros de adobe, sensación que iba desapareciendo conforme el carbón de la sendada (como se llama el horno) enterrada en la ceniza de décadas de fundiciones ardía intensamente y el humo inundaba temporalmente el lugar.

Fascinados por la excepcional experiencia dejamos Santa Clara y seguimos por el camino adoquinado flanqueado por grandes árboles que lleva al lago de Zirahuén para alcanzar los últimos minutos de la puesta de sol. ¡Qué gran elección! Nos estacionamos junto al lago para cerrar el día de trabajo contemplando un increíble atardecer escondiéndose tras las montañas, mientras un pescador mariposero aprovechaba los últimos rayos de luz.

q3 en zirahuén

Para el tercer y último día salimos al encuentro de la ruta más complicada para el Q3: las ruinas de San Juan Parangaricutiro. El camino hacia los vestigios de santuario sepultado por la lava del Paricutín posee tramos en los que el camino es sólo una sutil sugerencia, difícil prueba que el Audi superó con impecable dinamismo deportivo.

Explorando estas asombrosas ruinas se demoró nuestro regreso e, intentantando sobreponernos al retraso, le exigimos al auto un poco más de lo habitual. Las contínuas y cerradas curvas de la carretera no permitían errores. El sistema quattro (tracción integral en las 4 ruedas) provee una excelente maniobrabilidad y estabilidad en estas complicadas situaciones.

Finalmente llegamos a la Ciudad de México, y hasta ese momento recordamos que no habían sido unas cortas vacaciones sino una escapada de trabajo, pero un road trip a bordo del Audi Q3 siempre será un viaje de placer.

2 Comments

  1. Muy bonitos lugares!!! Ya me gustaría tener más dinero y tiempo para poder viajar y disfrutar del turismo por el mundo :))
    Excelente post!

  2. Pingback: Ex Convento de San Agustín (Pátzcuaro) - b3co

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