…y un policía me defendió.

El domingo 20 de marzo tomé los vuelos en conexión México-Veracruz (AM4403) y Veracruz-Villahermosa-Mérida (AM4466), aunque con código de Aeroméxico, ambos fueron operados por Aeromar en un avión de Aeroméxico Connect, y una azafata pidió que me arrestaran por tomar fotos y video.

Era la primera vez que volaba en un ATR, de hecho, creo que es la primera vez que vuelo en un avión que no sea jet. Tenía el asiento 1A, por lo que sentado en ventanilla, adelante, era un gran lugar para grabar un timelapse del despegue, incluso si la batería aguantaba, de todo el vuelo.

Antes de cerrar la puerta del avión, pasaron varias grabaciones de seguridad, incluída una que decía “Si su dispositivo es de menor tamaño que una tableta y cuenta con modo avión; podrá usarlo todo el vuelo incluidos despegue y aterrizaje“, por lo que saqué el teléfono y lo coloqué junto a la ventanilla. La pantalla daba hacia el interior del avión (obviamente prefería usar la cámara grande para grabar hacia afuera) y a través ésta, en ese momento, se veía un avión de Aeromar al lado del nuestro.

Y me puse a grabar un timelapse

Delante mío, y ya sentada y con el cinturón de seguridad puesto para el taxi y despegue, una azafata, Nava*, me llamó,

– Sólo que no puede grabar ni tomar fotos –me dijo.
– ¿Por qué no? La grabación dice que si está en modo avión se puede usar el teléfono.
– Sí, pero por cuestiones de marca, no puede tomar fotos a aviones de Aeromar. La empresa lo va a demandar.
Si es por eso, no se preocupe –dije– no lucro con la imagen, no hay posibilidad de demanda.

A Nava no le gustó mi respuesta (en tono muy tranquilo de mi parte, cabe mencionar) se fue y regresó con la jefa de azafatas, Karina, y le dijo que estaba muy altanero que no quería hacer caso a sus indicaciones. Le dije que sólo había preguntado la razón por la que sí podía usar el teléfono (como la grabación decía), pero no podía tomar fotos ni video. «Es por su propia seguridad y la de todos los pasajeros» (el tantas veces escuchado conocido como el “mantra de la prepotencia”). Les pedí que se pusieran de acuerdo entre sus razones, «Pues muy fácil, porque lo digo yo» dijo Karina. No me quedó de otra que apagarlo. Pude haber hecho más escándalo, pero a huevo tenía que llegar ese día a Mérida y el camino iba a ser largo.

Aterrizamos en Veracruz. Bajé, y aún cuando tenía conexión a Villahermosa (y me enteré que iba a volar en el mismo avión), este aeropuerto no es user friendly por lo que tienes que salir hasta la calle, para volver a pasar por seguridad y regresar al mismo avión. Porque… #México.

Ya de regreso (en el mismo avión), en un asiento diferente (18C, creo) aún había gente subiéndose, con la puerta del avión todavía abierta volvieron a pasar la grabación de seguridad, no alcancé a sacar el teléfono para grabar la versión en español, pero sí en inglés… acá el video de esta grabación.

– Acabo de llamar a la policía del aeropuerto para que vengan por usted por no acatar indicaciones –me dijo K–.
– ¿Pero si la puerta aún está abierta? ¡Esta misma grabación oficial me permite el uso de dispositivos electrónicos mientras estén en modo avión!
– ¡Usted no entiende de razones y lo vamos a bajar! Sigue grabando cuando ya le pedimos que no grabara.
– Pero no me diste razones, cuando las pedí sólo me dijiste “porque lo digo yo” y, la puerta aún está abierta.
Pues no sé, pero usted no va a volar.

Un par de pasajeros voltearon con la misma cara de what que yo traía. Cuando llegaron Karina y el policía (no era Policía Federal, pero no sé a qué corporación pertenecía) me pidió que le diera mi versión de los hechos, «la grabación dice que puedo usar mi teléfono si está en modo avión, haciendo eso, grabé un video que a Karina no le gustó» me pidió ver mi celular, sin dárselo lo desbloquee, le mostré que estaba en modo avión y cuando le di play al video, me dijo que guardara el teléfono, que no había ningún problema. «El señor no ha cometido ninguna falta, no veo por qué no pueda volar», dijo como primer gesto de sentido común que escuché en el día. A Karina y Nava se les veía encabronadísimas, al grado que Karina dijo bufando «pues no clireo el despegue si el señor no se baja del avión o entrega su teléfono», «¿Ya ves cómo no tenías razón?» gritó algún pasajero a quien nunca ubiqué como para aplaudirle o, de jodido, agradecerle. El policía en un tono amable y conciliador que jamás esperé, me dio a entender que, por mucho, lo más fácil era entregarle el teléfono en custodia a las azafatas. Me hubiera gustado mucho mantenerme, pero tenía que llegar a una boda a esa misma tarde.

Llegando a Mérida pude hablar con el capitán junto con toda la tripulación, me presenté, le enseñé mi pasaporte como prueba que éste no era mi primer vuelo. Le dije que era la primera vez que me prohibían grabar o fotografiar en un avión, le enseñé algunas fotos y videos rápidos tomados en otros vuelos. Me dio la sensación de que o le valía madres o medio me quería dar la razón, pero tenía que darle la razón a su equipo, por lo que contestó con puras evasivas y un «cuando se permite el uso de dispositivos electrónicos se asume que es para juegos o películas… es que tomar fotos o video…» y torciendo el gesto, no dijo más. «Ok. ¿Ya ve? No pido más que explicaciones lógicas… y nadie me ha podido dar una…» Karina lo voltea a ver y le dice «¿ya ve cómo sólo es grosería tras grosería del señor? Con él no se puede hablar». Fácil. Me dí media vuelta y me largué.

Qué bueno que Karina y Nava no trabajan en Lufthansa, Avianca, Ryan Air o Norwegian Airlines porque no hubiera podido tomar esta foto, o esta, o esta, o esta, e incluso, igual y se hubieran encabronado por haber tomado esta foto, además de que chingos de gente de instagram habría perdido sus vuelos o hubieran sido arrestados.

Hay una cosa que sí quiero resaltar de esta serie de vuelos, los aterrizajes en medio de vientos muy cruzados y columpios fueron de los más chingones y smooth que me han tocado en muchos años.


La vibración que se ve al final del video (grabado en timelapse) son los columpios.

*:Se ve que era de las primeras veces que estas dos azafatas trabajaban juntas, en cada despegue Karina presentaba a su compañera de forma diferente: Nava, Cristina, Fernanda,…

¿Has tomado fotos durante algún vuelo? Déjala en los comentarios.

8 Comments

  1. Increíblemente todavía hay personas que creen que justificar sus acciones es una ofensa.

    Ya en serio… ¿Qué le hiciste a la azafata?

    • Jajaja, nada! En serio. Sólo cuestioné las indicaciones ilógicas y contradictorias con el reglamento del vuelo!

    • No mi buen, no hiciste eso… Pusiste en evidencia la ignorancia de la autoridad y esas son sus consecuencias, te agarró de ojeriza.

    • Imposible ponerlo en palabras más atinadas, totalmente de acuerdo!

  2. ANGEL CURIEL

    De acuerdo en todo, solo que avianca es una porquería.
    Saludos.

    • Jajaja, sabes, mucha gente me dice lo mismo, pero viajo seguido por Avianca, alguna vez incluso me fui de México a Barcelona haciendo escala en Bogotá con ellos… y me ha ido muy muy bien. Como siempre: cada quien habla como le va en el baile.

      Saludos!

  3. Bueno….Aeromar no se distingue por contratar azafatas inteligentes y lástima que ya te tocó comprobarlo. Y lo peor es que te tocó una que apenas está aprendiendo a caminar en dos patas, la tal cristina, nava o cómo la llame su “”Boss” karina.

  4. Sî, sî he tomado fotos en los vuelos. En Francia, Italia.y México. Cuando paso sobre los Alpes me encanta fotografiarlos. De México me gusta tomar el WTC e Insurgentes en la CdMx y en el resto del paîs los volcanes y las Sierras Madres

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