NOTA: Artículo de portada, fuck yeah!!

El distinguido auto de la firma alemana nos revela sus fortalezas recorriendo la hermosa Puebla, lugar en donde dos eras se encuentran.

Texto de Katia Contreras y Alberto Alcocer
Fotografías de Alberto Alcocer

Sería difícil, incluso para el crítico más exigente, no estar totalmente a gusto tras el volante del Audi A6. Este modelo posee lo mejor de dos mundos: el lujo y las comodidades propias de la más alta gama automotriz, y al mismo tiempo el dinamismo de un deportivo; todo en un sedán sobrio pero paradójicamente imponente, fiel a sus antecesores.

Ya habíamos probado el Audi A6 en carretera, exigiéndole en los caminos cercanos a Valle de Bravo hace unos meses, por lo que e esta vez decidimos disfrutarlo recorriendo la ciudad en donde se encuentra la casa de la marca y donde su nueva planta iniciará la producción en 2016. Para muchos, Puebla se empieza a disfrutar desde la carretera, donde las vistas hacia los volcanes rodeados de altos valles cubiertos por el verde de la temporada y las fumarolas del Popocatépetl mezclándose con las nubes, anuncian la llegada a una de las más bellas ciudades de nuestro país.

El staff nos recibió en la concesionaria Audi Center de Angelópolis, increíble showroom de la marca en la zona más moderna de la ciudad, para entregarnos el auto.

Antes de adentrarnos en el Centro Histórico de Puebla y Cholula, nuestro plan de ruta, nos dirigimos hacia Huejotzingo, en donde nos esperaban Esteban Chapital y su hijo, el reconocido artista plástico Gerardo Chapital, en la hacienda Munive, donde comparten taller y su amor por el arte.

Los enormes patios abiertos, resguardados por los altos muros de cal y cantera propios de la arquitectura colonial, rodeados de vegetación, fuentes y espejos de agua, crean una atmósfera sublime para exhibir parte de su colección, que abarca desde piezas escultóricas con firmas de la talla del maestro Juan Soriano y Sebastián, hasta esplendorosas tallas coloniales.

Fue en el camino de salida de la hacienda, una ruta flanqueada por frondosas arboledas donde el Audi A6 nos dio la primera muestra de su poder. A pesar de lo relativamente corto del camino, los 245 caballos de fuerza bajo el cofre en modo dinámico, nos llevaron a los cien kilómetros por hora en menos de siete segundos.

Entusiasmados por el espíritu de la ciudad, procuramos movernos entre el arte clásico y el contemporáneo por lo que nuestro siguiente destino fue la casa del pintor José Antonio Villar. Su obra y forma de trabajar merecen un espacio aparte que aparecerá en nuestra siguiente edición.

Con permiso en mano, nos dirigimos directamente a la primer biblioteca pública de América Latina: la Palafoxiana, una hermosa e importante joya nacional. En la sala, el magistral trabajo de ebanistas novohispanos y el aroma que asalta al momento de entrar son prácticamente indescriptibles. Es un lugar que se tiene que experimentar en carne propia.

Al noreste del Centro Histórico, en la antigua zona industrial de Puebla, se encuentra Casa Reyna, uno de los hoteles más representativos y recientemente, uno de los puntos más importantes en la escena culinaria poblana. El hotel es una excepcional muestra de la recuperación de espacios históricos. Los trazos de Legorreta junto con la creatividad de Chapital, le dieron a la antigua casona del barrio de San Francisco una identidad propia pero respetuosa de sus orígenes; línea arquitectónica que se continuará en los espacios, aún en obra, que abrirán al público este año.

Así concluyó para nosotros otro excitante día de trabajo; para el Audi A6, un paseo en casa.

2 Comments

  1. Me encanta este modelo, para mi es uno de mis preferidos. Enhorabuena por el artículo

  2. Cada año mejora este modelo,es una maravilla

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