Atardecer en la barra (Boca Chica)

por beco el 8/05/2013
la barra

A la izquierda el mar, a la derecha la laguna.

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Al mar

por beco el 6/05/2013

Podría hacer un post largo de ahora que me fui unos días a acampar al mar, con chingos de fotos (salieron unas muy buenas), de cómo me estaban matando los pendientes, de lo que faltaba para la expo, de…

Pero no. Sólo dejo esto (audio opcional, pasar mouse sobre video),

Creo que contesta casi cualquier pregunta y termina de explicar tantas cosas.

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Exposición Azul Condesa ’13 (DF)

por beco el 3/05/2013

Por segunda ocasión, durante el mes de mayo tendré 14 piezas expuestas en el restaurante Azul Condesa.

La selección de fotos ha sido un trabajo difícil, tanto que para armar un hilo conductor (si es que en realidad hay uno) tuve que echar mano del archivo que data desde el 2007. Cada foto es la semilla de una historia en sí, pero juntas, sin mayor orden que el obligado por cualquier montaje, es invitar al espectador que arme un orden propio y con él una historia, ya sea propia o ajena, en pasado o en futuro.

Me ahorraré comentar los viacrucis que fue montar esta expo, entre diseñadores incumplidos y demases, que en serio lo siento como todo un parto.

Sin más, esto es una abierta (y descarada) invitación a vistar uno de los mejores restaurantes del DF (9.4/10), con a mi gusto una increíble relación precio/calidad, disfrutar de algún platillo del festival oaxaqueño “la olla” de Pilar Cabrera y de paso echarle un ojo a las fotos.

Lugar: restaurante Azul Condesa
Dirección: Nuevo León #68, colonia Condesa
Duración: del 3 al 30 de mayo, 2013
Inauguración: lunes 13 de mayo, para asistir RSVP(FB) o a mi mail.

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Hacia la puerta del cielo

por beco el 18/04/2013

Artículo publicado en la edición de marzo de Audi Magazine México. Ver disclaimer a la sección de publicaciones.

Texto: Katia Contreras y Alberto Alcocer
Foos: Alberto Alcocer

El SUV más compacto y expresivo de Audi hace difícil distinguir un viaje de trabajo de una escapada de placer.

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Tres días a bordo del Q3 conduciendo por espectaculares caminos fueron suficientes para corroborar la certeza de que la firma alemana fabrica autos que parecen hechos a la medida para México y sus particularidades. Sin importar si las vías son de asfalto, empedrado o terracería, la ruta que hay por delante será una placentera e inolvidable aventura.

No nos fue difícil decidir el rumbo: el corazón de Michoacán sería. Además de asombrosos paisajes y exquisita gastronomía típica, posee una característica que comparte a tal grado con pocos lugares: su historia y tradición desbordan a cada paso. Llegaríamos a Pátzcuaro, que hace honor a su significado de “la puerta del cielo”, y desde allí recorreríamos la meseta purépecha, siendo testigos de su gran legado natural.

Cuado por fin tomamos carretera era momento de poner a prueba el primer auto de combustieble diesel que manejamos en México. Hemos de decir que los 177 caballos de fuerza se hacen evidentes en cuanto se pisa el acelerador. Con el modo Dynamic encendido, alcanzamos los 190 kilómetros por hora en pocos segundos.

El compacto y eficiente SUV nos hizo llegar a Pátzcuaro antes de lo planeado, y en seguida partimos a recorrer el Pueblo Mágico bajo la última luz del día.

La plazo Vasco de Quiroga rodeada por las figuras de caña de maíz y madera de copalillo, los telares de manta y otras artesanías típicas de la región, además de sus pequeñas calles empedradas cubiertas por el colorido papel picado y los músicos tocando desde los portales, crean una atmósfera fascinante y completamente cautivadora.

A la mañana siguiente, ya nos esperaba el maestro Ignacio Punzón en Santa Clara del Cobre, orgulloso de mostrarnos el antiguo arte de la tradicional fundiciion del metal, tal cual lo aprendió de sus padres. El maestro ya entrado en años, nos dijo a modo de confesión: “A veces tengo que usar un ventilador, pues ya no hay fonoeros. ¡Ah, pero ni alcohol le pongo al carbón!, lo prendo con ocote y paciencia”, defendiendo su sagrado oficio.

Mientras observábamos el ceremonial proceso se sentía el fresco de los guresos muros de adobe, sensación que iba desapareciendo conforme el carbón de la sendada (como se llama el horno) enterrada en la ceniza de décadas de fundiciones ardía intensamente y el humo inundaba temporalmente el lugar.

Fascinados por la excepcional experiencia dejamos Santa Clara y seguimos por el camino adoquinado flanqueado por grandes árboles que lleva al lago de Zirahuén para alcanzar los últimos minutos de la puesta de sol. ¡Qué gran elección! Nos estacionamos junto al lago para cerrar el día de trabajo contemplando un increíble atardecer escondiéndose tras las montañas, mientras un pescador mariposero aprovechaba los últimos rayos de luz.

q3 en zirahuén

Para el tercer y último día salimos al encuentro de la ruta más complicada para el Q3: las ruinas de San Juan Parangaricutiro. El camino hacia los vestigios de santuario sepultado por la lava del Paricutín posee tramos en los que el camino es sólo una sutil sugerencia, difícil prueba que el Audi superó con impecable dinamismo deportivo.

Explorando estas asombrosas ruinas se demoró nuestro regreso e, intentantando sobreponernos al retraso, le exigimos al auto un poco más de lo habitual. Las contínuas y cerradas curvas de la carretera no permitían errores. El sistema quattro (tracción integral en las 4 ruedas) provee una excelente maniobrabilidad y estabilidad en estas complicadas situaciones.

Finalmente llegamos a la Ciudad de México, y hasta ese momento recordamos que no habían sido unas cortas vacaciones sino una escapada de trabajo, pero un road trip a bordo del Audi Q3 siempre será un viaje de placer.

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El Reencuentro

por beco el 15/04/2013
el reencuentro

Grand Central Station, NY.

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Atrapados en Azul

por beco el 20/03/2013
el beso

Por acá una secuencia de cómo ella llegó al agua.

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Marruecos, un Arrebato de Sensaciones

por beco el 12/03/2013

Artículo publicado en la edición de octubre 2012 de Architectural Digest México, ver disclaimer a la sección publicaciones.

Los colores, formas y texturas simbolizan y representan los valores de una cultura, por ello son parte fundamental de la esencia de un país. Si esto es válido en cualquier lugar, en Marruecos se consuma de manera extraordinaria.

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Siempre es arriesgado describir una cultura vasta en manifestaciones artísticas y con tan rica historia en breves palabras, sin embargo, puedo empezar definiendo Marruecos como una explosión de sensaciones. Este arrebato se ejemplifica a la perfección cada vez que uno se adentra entre los innumerables mercados, palacios, talleres y callejones de sus medinas, lugares aparentemente vivos que exaltan la historia y tradiciones de cada ciudad, lo que les provoca desbordar personalidad y voluntad propia.

Podría resultar abrumador a la vez que interesante reseñar la experiencia sensorial que el visitante vive en tan sólo instantes: percibir el aroma de un vendedor ambulante quemando una muestra de especias, ser testigo del trajín de los artesanos trabajando el cobre, de las negociaciones o de los regateos de comerciantes comprando mercancía mientras se disfruta calmadamente un típico té de menta sentado mirando, por ejemplo, la puerta de la mezquita más cercana, magistralmente labrada en madera con incrustaciones de nácar -pieza de marquetería digna de pocos museos-.

Encontrar alguna lógica dentro del laberinto que es una medina es tarea compleja, pero enriquecedora en cada paso del camino que lleva al exquisito y caótico sabor marroquí.

El corazón religioso y social es, como en cualquier pueblo de El Maghreb, la mezquita. Alrededor de ésta es común encontrar los extraordinarios trazos que esbozan un hamam (baño de vapor), madraza (escuela coránica) y una fuente de agua potable. A partir de estos núcleos, la medina se va tejiendo hacia los centros económicos como los folclóricos mercados y barrios de artesanos hasta finalizar en la muralla que originalmente cercaba la ciudad.

Entre las construcciones más emblemáticas como las mezquitas, escuelas y palacios, se encuentran las más importantes e innovadoras obras de arquitectura y decoración, permeando poco a poco los diferentes estratos sociales y regiones de Marruecos. Las texturas que recubren los interiores, desde el suelo hasta el último enclave de estos edificios -obras de los más grandes y reconocidos maestros de cada época- son para perderse en el tiempo y admirarlos. El uso particular que los marroquíes han hecho del color, y que alguna vez fascinó a pintores como Fortuny, Matisse o Delacroix, hoy continúa seduciendo a todo aquel que lo contempla. Cada arte deja lo mejor de sí empleando un sinfín de materiales como lienzo, ya sea en madera, estuco, mosaicos o, incluso, jardines. Muros o pisos finamente detallados, como en todo el país, son una pieza individual en los inmuebles, los cuales estallan en color, formas y texturas.

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Trash the dress

por beco el 11/03/2013

De la boda de Tarzán y Lors. Por cierto, cómo me está gustando la app de vine.co! Más fotos conforme vayan saliendo en el set de flickr.

Nota aclaratoria tras un par de comentarios. Cuando la novia cae al agua, lo hace a más de metro y medio de la orilla más cercana de la alberca. La perspectiva de las fotos hace parecer que la plataforma desde donde salta (a 1.5m sobre la alberca) es una de las orillas de la alberca.

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Atardecer en Zirahuén

por beco el 6/03/2013
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Rayuela, capítulo 7 (audio)

por beco el 12/02/2013

Desde que leí “La continuidad de los parques” (por acá el audio) y luego de sufrir el vértigo al final de “La autopista del sur” me volví muy fan de Cortázar, incluso en este blog podría haber una sección de lo que hemos subido y comentado de su obra.

Cortázar murió hoy hace 29 años en su amada París. Y de las casualidades de la vida, el aleatorio de la música me puso esta rola hoy en la mañana, de la que poco sé, pero que tanto me gusta: el capítulo 7 de Rayuela (a veces conocido como el del cíclope) narrado por él mismo e increíblemente bien musicalizado (sampleo).

¿Cómo olvidar el gran anuncio de Seat que sólo le pone imágenes al preámbulo a las instrucciones para darle cuerda a un reloj narrado por Cortázar?

Poco sé de quién hizo la rola, la firma un tal “WolfBoy”, de quien poco encontré. Si no me equivoco, el mp3 me lo pasó hace algún tiempo @unrob.

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