Eclipse

por beco el 15/04/2014
1/4th eclipse

Abril 14.

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Al horizonte

por beco el 7/04/2014
al horizonte

Ibarrilla, León, Guanajuato, México.

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WRC Rally México ’14

por beco el 25/03/2014

Del 5 al 9 de marzo, se llevó a cabo el WRC Rally México (primo de la Fórmula1, ambos regidos por la FIA).

La organización del evento se llevó las palmas no sólo por los espectadores sino que equipos, pilotos y dirigentes mostraron estar felices con el evento.

En esta edición además, Benito Guerra (Jr.) consiguió el mejor puesto que algún mexicano haya alcanzado en la categoría mayor del WRC al terminar en un increíble sexto lugar.

 

#1  Sebastian Ogier en una rápida visita al D.F.

 

#2  La presentación del equipo VW en el D.F.

 

#3  El equipo Ford alineado en el Service Park en Leoón

Además, mi más sincero agradecimiento a Andrea, Eugenio, Bonnie, Alexis y toda la banda de la organización del evento. Bien lo dijo Luis Moya, el Rally México, gracias a su gente, ha sido por muchos años referente en profesionalismo, innovación, calidad y diversión.

[post con 35 fotografías]
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La «suerte» necesaria para tomar una buena foto

por beco el 27/02/2014

El llamado Bang-Bang club es un grupo de fotógrafos de guerra que trabajaron al final del gran conflicto sudafricano derivado del Apartheid. Con el mismo título hay un libro escrito por Greg Marinovich y João Silva que da origen a una película (también) con el mismo nombre: The Bang Bang Club [imdb].

Es una buena película, pero entre otros muchos, hoy me acordé de este diálogo, que usando el extremo de fotografía de conflicto me ayudó a dejar bastante claro mi punto.

En un bar en Johanesburgo están discutiendo Ken Oosterbroek (importante fotógrafo sudafricano) y un tal Jimmy, acerca del recién anunciado premio Pulitzer para el joven fotógrafo (también sudafricano) Greg Marinovich por una crudísima foto de un hombre ardiendo mientras es muerto a machetazos (si hay vícera suficiente, foto aquí).

Jimmy – ¿Sabes, él no sabía qué era? Esuché que tuvieron que explicarle qué era un Pulitzer. [Se ganó el premio por] Pura suerte. Pregúntame, Ken. Te lo digo: simple y sencilla suerte.

Ken – Sí, Jimmy. Sólo tienes que tener la suerte de estar a 3 metros de un hombre ardiendo1. Por suerte, estás a sólo medio metro de un vato con una navaja, lanzándote cuchilladas a la nuca2. Y claro, tienes que tener el ojo clavado en el visor de la cámara3, ¿correcto? Revisas la apertura, una apertura para tomar una pared de fuego4, ¿estamos? Entonces mi buen, cuando seas así de suertudo, ven a verme. Y podemos hablar si Greg Marinovich se merece el Pulitzer o no.

Jimmy – Tranquilo mano, sólo estaba diciendo5.

[Mi (holgadísima) traducción del diálogo pierde mucho. Tras el corte (al final del post), la transcripción en inglés, original de la película].

Nunca he hecho en fotografía de conflicto (como tal), pero siempre hay escenarios que en mayor o menor medida queden adhoc con este diálogo, que expone 4 puntos para tomar una buena foto (y un último importantísimo para la vida):

1.- Estar en el lugar. El tema de la distancia lo resume Robert Capa: “si tus fotos no son suficientemente buenas, es por que no estas suficientemente cerca”. Esa cascada chingonsísima que recuerdas de algún viaje a Real de Catorce, no va a pasar entre tu sala y comedor (a menos que hayas sido primer ministro ucraniano), ni por Churubusco. Hay que ir y buscarle.

2.- , [algo de] suerte (pero la suerte se busca). Que un pájaro en vuelo se meta a cuadro, que un coche en la noche barra lumínicamente tu long exposure, que pase una estrella fugaz, que alguien de la multitud voltee a la cámara y automáticamente se convierta en el sujeto…

3.- Ninguna cámara encuadra la escena sola. Ojo, además: visor (o mirilla), no pantalla. El visor hace que el fotógrafo reduzca su mundo a un cuadrado cerrado evitando muchísima contaminación y detallando cada toma sin luces, brillos ni movimiento externo. Desconfío a priori de quien se dice fotógrafo y usa una reflex tomando fotos desde la pantalla.

4.- Saber usar la cámara. Ninguna cámara (aún) sabe decidir cuál es el mejor punto de foco, dónde medir exactamente la luz en el cuadro (que no sea el centro o todo el promedio de toda la escena), cuál es la apertura óptima para la escena que se desea retratar. ¿Sobre o subexponer?

Photograph hat in black by alberto alcocer on 500px

5.- Saber cuándo se ha perdido una discusión (o dicho una pendejada) y para salvar lo que quede de honra, haya que pagar las chelas.

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La Carrera Panamericana

por beco el 23/02/2014

Frente a la alameda de la Ciudad de México están estacionados más de setenta autos clásicos preparados para competencia. Enmarcada por el potentente rugido de sus motores; Mustangs, Oldsmobiles, Prosches, Volvos, Triumph (sí, también hacían coches), una impresionante caravana de autos de colección acaban de cruzar la ciudad desde la entrada de Puebla y terminaron la etapa de tránsito en el arco de llegada que está instalado justo enfrente del imponente Palacio de Bellas Artes. Termina el cuarto día de competencia de La Carrera Panamericana edición 2013 que tras varios años de ausencia, pasa de nuevo por la capital del país.

Las tripulaciones de una veintena de países apagan motores, se deshacen de cascos, HANS devices y guantes para intercambiar con sus mecánicos los pormenores del día mientras una nutrida multitud de espectadores camina junto a ellos tomándose fotos con autos y tripulaciones. La distracción de la foto provoca que los pilotos se den cuenta del inesperado espectáculo que tienen ante sí: el majestuoso centro de la ciudad de los palacios engalanado especialmente para recibirlos.

No es para menos. Una de las carreras en carretera abierta (open road race) más importantes del mundo, y para muchos la más clásica de todas, celebra su vigésimo sexta edición más fuerte que nunca.

La historia se remonta a 1950, cuando el gobierno federal organizó la primera edición de La Carrera Panamericana celebrando el recién concluído tramo nacional de la carretera Panamericana (que recorre el país desde Tuxtla Gutiérrez hasta Ciudad Juárez), con el propósito de atraer la mirada internacional al país e inmediatamente se volvió centro de atención en el ambiente automovilístico internacional. Las más importantes armadoras tanto americanas como europeas mandaron equipos oficiales a competir, considerando esta carrera como un inmejorable campo de batalla para celebrar su marcada rivalidad. Es en esta primera época de La Carrera, cuando compiten en México pilotos de la talla de Juan Manuel Fangio (el más grande corredor de todos los tiempos), Piero Taruffi, Felice Bonetto (quien pierde la vida en la edición 4 de la carrera), Phil Hill, entre muchas otras celebridades del momento.

Debido a serios problemas de seguridad que derivaron en varios accidentes fatales, la celebración anual de la carrera es suspendida indefinidamente hasta que en 1988 un grupo de entusiastas del automovilismo deportivo logra organizar la edición para ese mismo año, inaugurando así la segunda época de La Carrera Panamericana.

La importancia de esta justa se entiende fácilmente cuando marcas de renombre internacional la citan como inspiración para nombrar sus productos, como entre muchos otros es el caso de los modelos Carrera de Porsche (1970′s), los lentes Carrera (1956) y la legendaria serie de cronógrafos Carrera de Tag Heuer (marzo de 1962) [acá un increíble artículo con la historia y profundo análisis del primer cronógrafo Carrera].

Medio siglo después, la importante casa relojera suiza TAG Heuer celebra esta vieja amistad y los 50 años de la colección presentando (a la fecha) dos series limitadas de 250 piezas del cronógrafo Carrera, la primera en el 2012 y una segunda en el 2013. Para este último, un inponente cronógrafo Calibre 1887 con piñón oscilante, el orgullo de la marca, pespuntes en rojo y carátula en negro, lleva orgulloso el sello de La Carrera Panamericana.

Esta segunda época de La Carrera Panamericana celebra año con año un homenaje al espíritu con el que fue concebida originalmente La Carrera y aunque exige los más altos y actualizados estándares de seguridad de competencia automovilística, respeta las categorías y los años de fabricación de modelos que pueden participar. Se compite por puro amor al deporte; no puntúa en ningún serial y no hay premio económico alguno, pero el orgullo de sólo terminarla infla orgulloso el pecho de quien lo logre.

Sí, aunque la ruta, la tecnología, los coches y muchas cosas más alrededor de la carrera han cambiado en este medio siglo de historia, prevalece lo más importante de todo: la férrea competencia entre la dupla hombre-máquina en contra del tiempo.

[20 fotos en todo el post, 15 a partir de este punto]
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Rumbo a la misma noche

por beco el 3/02/2014

Tres fotos coronadas por la cuarta,

18:50

18:55

18:57

22:29

Tomar estas fotos es del tipo de experiencias pa’ lo que vive uno, salir de la ciudad y adentrarse en el campo, sin luz, teléfono, ni internet (como suma de las últimas dos).

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Sólo el árbol tocado por el rayo…

por beco el 29/01/2014

Anotado como “El centenario de Rubén Darío (1867.1916)” de «No me preguntes cómo pasa el tiempo» (Poemas 1964-1968).

Cómo me hubiera gustado conocer en persona a este gran poeta. Descanse en paz.

Hay un libro suyo, según yo poco conocido y menos recomendado: ‘El Cantar de los Cantares: una aproximación‘, una traducción suya con un prólogo que (de no ser esta obra) casi valdría la pena en sí mismo. A ver si luego lo puedo transcribir. Mientras una de mis líneas favoritas de dicho prólogo:

[...]A semejanza de la cocina, la poesía es una serie infinita de apropiaciones e intercambios. Nada es de nadie porque todo es de todos. Un poema pertenece a quien tenga la voluntad de hacerlo suyo[...]

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La vie en bleu

por beco el 29/01/2014

Probando el nuevo HTML para el embed las fotos de flickr.

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Una por Boca Chica

por beco el 22/01/2014

Esto era Boca Chica,














…una playa en una lengua de arena entre el mar y la laguna a la mitad de la nada en el estado de Guerrero. El Cóndor y Nacho la descubrieron por allí del 2001 (¡¡hace 13 años!!) huyendo de las pulgas de Michigan. A partir de entonces cada año hemos ido una o dos veces. Fuimos los primeros en hospedarnos en la cabaña de Doña Orqui, y desde entonces jamás nos hemos quedado en alguna otra. Se había casado hacía poco con Eli, y Lupita su niña tenía 2 años. Habían logrado juntar dinero para hacerse una cabaña y enramada a pie de playa. Comida típica con pescados recién sacados del mar e increíblemente preparados, si consumías los alimentos de la enramada no te cobraban derecho de suelo, si no, pagabas 100 pesos por casa de campaña (que es lo que cuesta un pescado a la talla, por ejemplo [pendejo quien no comiera allí]).

La playa llena a toda su capacidad (que no es mucha, unos 100 campistas en toda la barra) empezó a vaciarse con los problemas de seguridad tan sonados a partir de 2009. Pero el golpe final vino con el huracán Manuel (infame pareja de la también infame Ingrid) que les pegó de lleno a mediados de septiembre del año pasado.

Tardé varios meses en poder ponerme en contacto con ellos, la siempre enorme ventaja de no haber señal de celular en varios kilómetros a la redonda, en esta ocasión se convirtió en un problema crítico. Ni celulares de la gente, ni el teléfono público del pueblo, nada. Hasta octubre me contestaron un SMS “Estamos bien, estuvo duro.”. Fue hasta mucho después que Lupita (la hija de Doña Orqui) me mandó un mensaje y pudimos hablar un buen rato.

Lo perdieron todo.

El mar que por temporadas se come la lengua de arena ahora la borró por completo; el río que baja desde la sierra y desemboca en la laguna se abrió paso (al parecer permanente) para salir justo donde estaban las cabañas de Doña Orqui y dos de sus vecinas llevándose todo a su paso. Estuvieron incomunicados cerca de una semana.

Para mayor referencia geográfica, junto con Tecpan, Atoyac es el otro pueblo más cercano a esta playa, y fue allí donde en las labores de rescate se cayó un helicóptero de la PF.

Para quienes han ido a Boca Chica, entre el Cóndor (@mxcondor), Nacho (@ialdasoro) y yo estamos consiguiendo juntar algo de lana para llevarles. Nos han hospedado, ayudado, salvado la vida (literal y metafóricamente). Si quieres colaborar, te lo agradeceríamos a madres. La lana que se consiga será entregada en persona, en efectivo (confiamos en ellos). Durante el mes de febrero haré un viaje a la playa (más que urgente), costeado enteramente por mí (y quienes gusten, caben 2 personas más en mi coche).

Si gustas colaborar, puedes donar aquí mismo, sólo escoge la cantidad que quieras donar y dale click en “donar”, te llevará a una forma donde ingresas tus datos y los de tu tarjeta y listo!

Donativo con cargo único a tarjeta de crédito o débito (ver disclaimers)

Donativo →


Disclaimers:

  1. Servicio de pago con tarjeta provisto por PagoFácil.
  2. El pago cae en mi cuenta como cliente de PagoFácil.
  3. Trabajo en PagoFácil.
  4. Yo asumo el costo para que por cada peso que se done, les llegue un peso.
  5. Estamos trabajando para poder ofrecer a ONG’s 0% de comisión, allí la llevamos.
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Perdí mi cámara en un Uber

por beco el 17/12/2013

Uber México es un servicio de transporte que contratas vía una app en tu celular. A la fecha había tenido un excelente servicio. Es más caro que un taxi normal, pero sus beneficios son obvios, su seriedad probada.

Esto me pasó tras el último coche que pedí el Domingo en la madrugada.

Domingo

[Dom 2:54am] – Llega un Uber por mi a la condesa.
[Dom 3:00am] – Dejo a una persona en su casa, última foto de la cámara.
[Dom 3:09am] – Termina el viaje en una tienda cerca de mi casa, olvido mi cámara en el Uber: completamente mi error y de nadie más.
[Dom 3:30am] – Sigo las instrucciones del último twit de Uber: contactar al chofer

[Dom 3:37am] – Primer intento de llamada al chofer: no contesta (puede haber alguna antes, mi tel sólo registra las 10 últimas).
[Dom 3:40am] – Llamada a otro chofer (un Uber que había tomados dos días antes), no me puede dar información, pero se compromete a escalar la situación.
[Dom 3:45am] – Primer twit


[Dom 3:50am] – Segundo twit


[Dom 3:57am] – Mando mail a apoyodf@uber.com

[Dom 4:00am] – Busco un teléfono de alguna central u oficina de apoyo de Uber, no hay, los olvidos y tratos tienen que ser a través de los choferes o mail.
[Dom 4:01am] – Tras varios intentos, puedo hablar con el chofer, acaba de dejar un servicio en el Pedregal. No hay rastro de a cámara.
[Dom 4:23am] – Tras no encontrar un teléfono central, busco entre conocidos algún contacto de directivo de Uber.
[Dom 9:05am] – Un amigo me manda el teléfono de R.A. manager en México de Uber.
[Dom 11:07am] – Le llamo a R.A., le explico la situación, me ofrece investigar.
[Dom 11:20am] – Me llama R.A., me explica lo mismo que el chofer: la cámara no está y verá si el siguiente cliente sabe algo, me llama en la tarde.
[Dom 4:09pm] – Me llama el dueño del coche del otro chofer, viendo cómo puede ayudar.

Lunes

[Lun 11:50am] – Twit preguntando si hay novedad, hasta el momento me han dicho nada por medio oficial


[Lun 12:58pm] – Uber contesta un twitt, ojo lo que dicen es cierto; pero me contestó porque yo le llamé consiguiendo su tel por medio propios, Uber nunca se puso en contacto conmigo.


[Lun 1:24pm] – Le llamo a R.A. para saber si hay alguna novedad, me comenta que siguen intentando contactar al siguiente cliente, sin éxito. Menciona que los choferes no pueden contestar el teléfono mientras estén conduciendo.

Martes

[Mar 12:35pm] – Me contacta Uber por mail diciéndome que el siguiente pasajero no encontró nada en el coche.

Fin. Cámara oficialmente perdida.

Insisto, el error fue mío. El servicio de Uber es llevar y traer, y lo hacen bien. Pero cuando me bajé del coche, la cámara estaba allí, y una hora después: no. Lo que esperaba era the extra mile, un soporte más cercano al cliente, que hubieran sido ellos los que me buscaran tras el twit y el mail, no haber tenido que buscar el teléfono entre conocidos míos para contactarlos.

Ahora, como toda queja es inválida si no va con una propuesta al lado, acá está:

Que haya un teléfono central público de servicio al cliente 24/7 (o mientras haya al menos un Uber circulando) que pueda comunicarse con los choferes a cualquier hora y éstos puedan/deban contestar (tras una protocolaria disculpa al pasajero), o enviar una notificación ‘oficial’ a la app que el chofer siempre trae prendida (es como calculan el cobro), por ende tiene que ver.

Ok, Uber (Internacional) parece no creer en el teléfono (de voz), perfecto: que su CM, pueda tomar medidas en el menor tiempo posible (como enviar notificaciones, contactar al chofer,…). Son un servicio 24/7.

A mi se me olvidó una cámara, se me ocurren un par de escenarios donde una situación así la cámara sea sólo un chiste.

Es el primer trago amargo que tengo con esta empresa en varios meses que llevo de uso. Pero es harto amargo. Esa cámara era una belleza. Quien la tenga ya subirá alguna foto a internet, y aparecerá.

[UPDATE 18/12/13 8:17am] Importante extensión de la lectura, “R.A.”, Rodrigo Arévalo (Country Manager de Uber México) contesta en el primer comentario, que copio y contesto punto a punto en el segundo comentario.

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